Una embarazada que esperaba gemelos estaba practicando parto acuático en la bañera de su casa, cuando su marido presente no pudo resistirse a la tentación y la penetró. La embistió con fuerza en el agua apuntando a su vientre de término, resonó un "pupu", y las secreciones del canal de parto del final del embarazo aumentaron de golpe hasta volver viscosa incluso el agua de la bañera...