Mi compañera. Un escoplo fino de 1分5厘鎬薄鑿 para limpiar el agujero del mango. Mi padre me lo dio cuando tenía unos 20 años; cuando desaparecieron los artesanos de mangos en Tokio y los de la zona decían que no montaban escoplos con encastre grueso, desde finales de mis 30 empecé a encabar yo mismo y se convirtió en la herramienta que más uso. La hizo Kiyotada para mi padre, por eso no lleva firma. Parece que vivirá más que mi padre y que yo.