Como me dijeron "no te contengas", empecé con la garganta profunda. Agarrándole la parte de atrás de la cabeza, se la metí hasta el fondo de la garganta y bombeé sin piedad. Se le llenaron los ojos de lágrimas, pero dijo que no quería parar, así que le vacié hasta la última gota al fondo de la garganta. Se traga bien lo que le echo y además limpia todo, así que solo pude pensar que era una diosa Y encima guapa y tetona. ¿Será una santa?